Cuatro razones por las que no debes tenerle miedo al dentista

Cuatro razones por las que no debes tenerle miedo al dentista

El número de pacientes que acuden a una clínica de ortodoncia en Burgos ha aumentado en los últimos años. Sin embargo, todavía resulta frecuente que haya personas que sufren miedo a la hora de visitar al dentista.

El desconocimiento de cómo se realizan las intervenciones en una clínica de ortodoncia en Burgos suele ser la causa principal. Estos miedos, a veces irracionales, provocan no acudir a una clínica dental, con los riesgos que ello supone.

¿Por qué no debemos tener miedo al dentista?

1. El dentista es nuestro aliado

Hazle saber que tienes miedo. La comunicación entre ambos hará que te sientas cómodo. Generar un clima de complicidad entre el dentista y el paciente es muy importante.

La primera visita suele ser un chequeo general. Aprovecha para preguntarle todo lo que consideres necesario, así como por los procedimientos.

2. Tratamientos indoloros

Gracias a las técnicas de sedación, los tratamientos dentales han dejado de ser dolorosos. Incluso, el pinchazo de la anestesia suele pasar desapercibido para la mayoría de los pacientes.

Además, en casos de estrés y excesiva ansiedad, puedes optar por la sedación consciente. Con esta técnica, te mantendrás relajado y no notarás ninguna molestia.

3. Acudir al dentista de forma periódica te beneficiará

Si acudimos de manera periódica, un diagnóstico a tiempo evitará la aparición de otras enfermedades que pueden afectar a tu boca.

Recuerda que una visita a tiempo te puede ahorrar quebraderos de cabeza, así como tratamientos futuros más caros y complejos.

4. Te ayudará a mejorar tu salud general

Según estudios recientes, existe una estrecha vinculación entre las bacterias de nuestra boca y las enfermedades cardiovasculares.

Por lo tanto, no recibir tratamientos cuando es necesario no solo afectará a nuestra salud bucodental, sino también a la salud general.

En Clínica Dental Martín, sabemos que una visita periódica al dentista es la mejor manera de garantizar una prevención ante posibles enfermedades dentales.